Historia
Caravaca tiene una historia rica en acontecimientos que despiertan fácilmente el interés de los que nos visitan. Su pasado islámico y su atractiva Edad Media, época en la que la Vera Cruz se manifiesta en Caravaca, los siglos XVI al XVIII durante los que se forjó la mayor parte del entramado urbano de su casco histórico, son una muestra de ello.
Léenos y visítanos.
EDAD MEDIALos autores árabes han dejado pocas noticias de Caravaca, lo que hace suponer que su importancia era escasa; tan sólo nos dicen que era una aldea dependiente del distrito de Mula y que contaba con un castillo.
Desde finales de la Reconquista, Caravaca experimenta un florecimiento económico al conseguirse el total aprovechamiento de su ámplio alfoz. Extramuros de la primitiva ciudad amurallada comienzan a surgir barrios densamente poblados y las calles, junto a las vías de comunicación más importantes, señalarán las líneas de crecimiento urbanístico futuro.
El Salvador:Las gestiones para la erección se iniciaron en 1534 sobre planos del arquitecto Pedro Antequera y se continúan hasta 1567, fecha en que el arquitecto real Juan de Herrera se interesa por el edificio y suspende la obra temporalmente.En 1568 las obras tienen vía libre para continuar.
CARAVACA BARROCA (SS. XVII-XVIII)Siglo XVII:Es una época de inseguridad. Las crisis agrícolas debidas a la sequía, pedrisco o langosta conduce a la población al borde del hambre o a ella.Las epidemias (peste bubónica, tercianas, ”garrotillo”…) merman considerablemente la población. En estos momentos la religión católica juega un papel importante. El caravaqueño, ante las adversidades,recurre a la Cruz en forma de rogativas y conjuros,solicitando esa seguridad que necesita.
El Siglo XX:
Hay un crecimiento demográfico llegando a su culmen en 1952. A partir de ahí comienza un descenso que no se verá frenado hasta 1970 por estas causas: epidemia de gripe (1918); guerra civil (1936-39) y postguerra;caída de la industria alpargatera a partir de 1952 y emigración en la década de los 60 (sobre todo a Cataluña,Madrid,Francia y Alemania).
Etapas históricas
Edad Media
Los autores árabes han dejado pocas noticias de Caravaca, lo que hace suponer que su importancia era escasa; tan sólo nos dicen que era una aldea dependiente del distrito de Mula y que contaba con un castillo.
Conquista cristiana:
La situación de aislamiento en que estaban los musulmanes murcianos, presionados tanto por aragoneses y castellanos como por granadinos, motivó el vasallaje del reyezuelo murciano Ibn Hud a Fernando III, rey de Castilla y León. En 1243 se firmó el tratado de Alcaraz por el cual el Reino musulmán de Murcia quedó bajo el protectorado castellano. A los musulmanes habitantes de Caravaca les fueron reconocidos propiedades, leyes, costumbres y religión a cambio del pago de parte de las rentas y de la rendición de la fortaleza que le fue entregada al aragonés Berenguer de Entenza como recompensa por la ayuda prestada al monarca castellano. Esta situación se mantuvo hasta la sublevación mudéjar de 1264 en la que los musulmanes recuperaron por espacio de casi 2 años el poder político sobre la mayoría del Reino de Murcia. La conquista castellana supuso la desaparición del anterior status y la absoluta integración en la Corona de Castilla.
Caravaca Templaria:
La rápida conquista de territorios islámicos del siglo XIII, obligó a los monarcas castellanos a recurrir a personas e instituciones para su repoblación y defensa, así Caravaca, Cehegín y Bullas fueron entregadas a la Orden del Temple, probablemente no antes de 1266. Aquí permanecerían hasta la extinción de la Orden en 1312.
A la desaparición del Temple, los puebles de la antigua bailía pasarán por diversas manos hasta que en 1344 Alfonso XI concede a su hijo bastardo Don Fadrique, maestre de la Orden de Santiago, las villas de Caravaca, Cehegín y Bullas.
La situación de Caravaca, en plena frontera con el reino musulmán de Granada, condiciona el modo de vida de sus gentes. A final de s. XIV se construyen dos puestos vigías, las torres de la Represa y de Jorquera, localizadas en los pasos naturales de los ríos Argos y Quípar, por los que discurrían los caminos de Lorca y Huéscar, para cumplir la función de aviso a la fortaleza de las posibles incursiones musulmanas que en ocasiones, tanto en uno como en otro bando, no tenían otro propósito que obtener un botín en ganados o prisioneros, consecución de fama y honor ante los suyos y sus superiores o capturar enemigos que sirvieran para el canje de prisioneros o su simple venta como esclavos. A estas calamidades hay que añadir la presencia tanto en uno como en otro bando de almogávares, gentes que vivían de la frontera, especialmente en tiempos de paz, estando el robo y los agravios a la orden del día. La vida en estas tierras era, pues, dura e insegura. En consecuencia, no era fácil repoblar esta zona. En este sentido la Reliquia de la Vera Cruz se constituyó en uno de los focos de atracción al concederse amplias indulgencias a sus devotos y defensores y actuó como un soporte psicológico que confería una cierta seguridad, dada la importancia de la religión en esta época.
El Renacimiento
Desde finales de la Reconquista, Caravaca experimenta un florecimiento económico al conseguirse el total aprovechamiento de su ámplio alfoz. Extramuros de la primitiva ciudad amurallada comienzan a surgir barrios densamente poblados y las calles, junto a las vías de comunicación más importantes, señalarán las líneas de crecimiento urbanístico futuro.
El florecimiento económico atrae a las órdenes religiosas. La primera en instalarse es la de los Hermanos de San Juan de Dios, cuya fundación tuvo lugar en 1532, construyendo su casa-hospital aneja a la ermita del Buen Suceso, bajo lo que hoy es el teatro Thuillier y edificios colindantes. Posteriormente, en 1570,se funda el colegio de los Padres Jesuitas cerca del actual convento de Santa Clara, hasta que en 1595 se concluye el nuevo edificio de la Calle Mayor donde permanecerán hasta su expulsión de España en 1767.
En 1571 toma posesión el provincial de los franciscanos, Fray Diego de Carrascosa, de un huerto cercano a la actual Glorieta en donde permanecerán hasta la conclusión del monasterio de Sta. María de Gracia, sito en donde hoy se levanta la Plaza de Toros.
En 1576, por deseo de Santa Teresa de Jesús, se establecen en Caravaca las monjas Carmelitas Descalzas en la actual Calle Mayor.
En 1581 los Jerónimos toman un lugar cerca del barranco de trascastillo, (barranco de San Jerónimo) hasta que en 1638 se trasladan a los terrenos cedidos por el genovés Jacome Bracamonte junto al actual Templete, en el lugar que hoy ocupa la Casa de Cultura, en donde permanecerán hasta el s. XIX víctima de las leyes desamortizadoras.
La última fundación religiosa del s. XVI es la de los padres Carmelitas Descalzos, que realizará en persona San Juan de la Cruz en 1586.
Los siglos XVII y XVIII
CARAVACA BARROCA (SS. XVII-XVIII)
Siglo XVII:
Es una época de inseguridad. Las crisis agrícolas debidas a la sequía, pedrisco o langosta conduce a la población al borde del hambre o a ella.Las epidemias (peste bubónica, tercianas, ”garrotillo”…) merman considerablemente la población. En estos momentos la religión católica juega un papel importante. El caravaqueño, ante las adversidades,recurre a la Cruz en forma de rogativas y conjuros,solicitando esa seguridad que necesita.
Actividad económica:
El cereal más cultivado era el trigo (base de la alimentación). Otro importante producto de este siglo es el vino. También se producía aceite, frutas, hortalizas, verduras y cáñamo (importante para la industria de alpargatas, tejidos, jarcias, hilos y maromas para la Marina). En ganadería predomina las especies de ovino y caprino. En cuanto a la explotación forestal se centra en: maderas, pastos y plantas aromáticas. Otra actividad pujante es la artesanía que llegó a ocupar al 10% de la población del Tercer estado en 1639 (Fuente:A.M.Caravaca).
Urbanismo:
Urbanísticamente la ciudad se expande fuera de las murallas medievales: las calles principales de aquellos momentos son: Mayor,”cabezos” del Carmen, Hoyo y Cruz;Gregorio Javier,Canalejas, Arbizú, Planchas, Iglesias, callejón de Sta. Elena y Atienza.En el interior de la villa la vida se centra en torno a la plaza mayor (Plaza del Arco).
Edificaciones:
El primitivo templo de la Vera Cruz se encontraba en una situación ruinosa,motivo por el cual se recurrió a Felipe III,a través de su valido el Duque de Uceda, comendador de Caravaca y alcayde de su fortaleza. El rey concedió 6.000 ducados a costa de la venta de bienes de los moriscos expulsados de Caravaca y el reino de Murcia.Como aun con todo faltaba dinero, en 1613 se expidió una Real Célula en la que los fondos económicos se hacían extensivos a los moriscos de otras partes de España. Fue el carmelita Fray Alberto de la Madre de Dios el que hizo los planos de la planta. La construcción se había iniciado el 16 de julio de 1617.La mayor parte de la obra finalizó en 1703. De esta época son también: parte del convento de las monjas de Sta. Clara,el nuevo convento-hospicio de S. Jerónimo (actual Casa de Cultura) y la torre de la iglesia de El Salvador.
Siglo XVIII:
En él asistimos a un constante crecimiento demográfico debido a mejora en las cosechas,disminución de la incidencia de epidemias y a menos conflictos. En el XVIII se marcha la compañía de Jesús (1767), expulsada por orden de Carlos III, y se erigen o finalizan algunos de nuestros monumentos más significativos:Santuario de la Vera Cruz (1703), Torre de la Concepción, Iglesia de Sta. Clara (1718), la Torre de El Salvador que aún en 1740 estaba en plena construcción,Ayto., Templete (1762-1802).
El siglo XX
El Siglo XX:
Hay un crecimiento demográfico llegando a su culmen en 1952. A partir de ahí comienza un descenso que no se verá frenado hasta 1970 por estas causas: epidemia de gripe (1918); guerra civil (1936-39) y postguerra;caída de la industria alpargatera a partir de 1952 y emigración en la década de los 60 (sobre todo a Cataluña,Madrid,Francia y Alemania).
Agricultura y ganadería:
Destaca la producción de trigo y cebada,así como el albaricoque,el manzano y el almendro conjuntamente con el olivo y otros tipos de frutales. En ganado predomina: ovino, caprino, cunicultura y avícola.
Industria:
Desde principios de siglo y hasta 1952:la industria alpargatera.Después vinieron las fábricas de conservas y actualmente el calzado,los tejidos,los muebles y el mármol fundamentalmente.
Urbanismo:
Urbanísticamente el primer tercio del siglo XX es el de la gran expansión. Hacia 1920 se inician los trabajos para la construcción de la Gran Vía, que unía la Puentecilla, antiguo acceso principal de Caravaca, con la nueva carretera, lo que a su vez supuso la instalación en ella del Nuevo Teatro Cinema, y la Plaza de Abastos. En 1926 se restaura y amplia la Plaza de Toros, y por las mismas fechas, 1929, se construye el nuevo matadero de estilo neomudéjar, y el amplio cementerio nuevo.
Edificios religiosos
El Salvador:
Las gestiones para la erección se iniciaron en 1534 sobre planos del arquitecto Pedro Antequera y se continúan hasta 1567, fecha en que el arquitecto real Juan de Herrera se interesa por el edificio y suspende la obra temporalmente.En 1568 las obras tienen vía libre para continuar.
La obra de El Salvador, como todas las de tipo religioso de su tiempo, se costeó mediante limosna. Una de las supresiones de recaudación de limosna debió afectar al templo que quedó inconcluso, finalizándose a toda prisa las obras por la parte oeste con un débil muro. El edificio sustituyó a la Soledad en la dignidad parroquial a partir de 1600.El retablo mayor es obra del murciano Andrés de Bustamante.
La Concepción:
Edificio iniciado en 1532, erigido sobre una antigua iglesia propiedad de la Cofradía Hospitalaria de San Juan de Letrán dedicada a atender a enfermos y moribundos.
La Torre de los Templarios en las Fuentes es parte de la residencia de don Rodrigo de Moya, alcaide del Castillo y uno de los grandes oligarcas caravaqueños del siglo XVII.
Actuaciones arqueológicas
La especial ubicación geográfica de nuestro término municipal, unida a sus particulares características naturales, han propiciado la existencia de unos ciento cincuenta yacimientos arqueológicos diseminados a lo largo y ancho de nuestro territorio. Tal densidad obliga con frecuencia a los investigadores a llevar a cabo excavaciones arqueológicas que bien pueden tener un carácter ordinario y responder a los objetivos marcados en un proyecto de investigación a largo plazo o, por otro lado, un carácter urgente para el estudio y salvaguarda de yacimientos afectados por intervenciones urbanísticas, en infraestructuras viarias, etc. Esta última circunstancia está provocando en los últimos años frecuentes excavaciones de solares en los cascos urbanos de Caravaca de la Cruz y de la pedanía de Archivel, habiendo sido definidas en ambos núcleos de población los límites de las áreas de protección y los grados de intervención arqueológica. En los últimos doce meses se han llevado a cabo excavaciones arqueológicas en la Cueva Negra de La Encarnación, en el Cerro de las Fuentes y Casa Noguera de Archivel, en el Real Alcazar Santuario de la Vera Cruz y en el paraje de Molinos de Papel de Caravaca de la Cruz.
Arqueología: zonas de interés
A. Estrecho de las Cuevas de la Encarnación
Descripción:
Se localiza en torno a un angosto desfiladero ahondado por el río Quípar, que constituye un paso obligado de la importante ruta natural que desde la Prehistoria ha puesto en comunicación el Levante y la Alta Andalucía. Allí hallamos los siguientes yacimientos.
A.1 Cueva Negra (Paleolítico Medio)
Descripción:
Fue visitada por el Hombre de Neanderthal hace de 100.000 a 35.000 años, durante el último período glacial, habiendo sido halladas durante las excavaciones desarrolladas entre 1991 y 2001 numerosos restos humanos; la fauna del período glacial está representada en la cueva por restos óseos de elefante, rinoceronte, bisonte, uro, caballo silvestre, ciervo, cabra hispánica e hiena. La Cueva Negra ofrecía algunas ventajas: se situaba junto al río Quípar y en las proximidades de una zona lacustre donde las manadas de grandes herbívoros acudían para beber. Además,a muy poca distancia afloraban la materia prima necesaria para tallar sus utensilios: silex, cuarcita y caliza silícea dura.
A.2 La Placica (Poblado del Bronce Medio)
Descripción:
Es el más importante yacimiento de la Edad del Bronce Medio (1800-1200 años antes de Cristo) de nuestra comarca, extendiendo en el tiempo su hábitat hasta el Bronce Tardío y Final. Protegido por una muralla defensiva, ocupa la planicie superior de una colina con escarpes laterales y rodeada en su flanco izquierdo por el río Quípar. Junto a los hallazgos cerámicos propios de la actividad doméstica de sus pobladores (cuencos y cazuelas), desde antiguo han sido recogidos muchos otros objetos própios o relacionados con el ritual funerario y representativos del status social de sus poseedores, entre los que hay que destacar la diadema argárica del Museo Arqueológico Nacional denominada «de Caravaca». Sin excavar.
A.3 Los Villares (Poblado ibérico)
Descripción:
Se trata de un extenso poblado ibérico ubicado en la margen derecha del río Quipar, sobre una amplia meseta protegida por una muralla guarnecida de torres rectangulares a intervalos regulares en los sectores sur y este. Su extremo noroeste aparece individualizado dentro del mismo poblado por otro lienzo de muralla que corta la plataforma en dirección suroeste-noreste, determinando un sector ligeramente sobreelevado -a modo de acrópolis- sobre el resto del poblado, y cuyos contornos norte y oeste se desploman en abruptos cantiles hacia el río. Pudo ser habitado entre el siglo VI y el siglo III antes de Cristo. Sin excavar.
A.4 Los Villaricos (Poblado ibero-romano)
Descripción:
Constituye un nuevo poblado situado en la margen izquierda del río Quípar y frente al anterior. Tuvo quizá una fundación similar en su fecha al de Villares, si bien hasta ahora sólo han sido recuperados restos que proporcionan una cronología entre el siglo IV-III antes de Cristo y los siglos IV-V después de Cristo.
Ofrece una amplia superficie en pendiente, bien protegida en sus flancos norte, noroeste y oeste -donde se halla la puerta de acceso- por una elevada muralla realizada con un doble muro de mampostería y un relleno central de ripios y tierra, mientras que el profundo tajo del río impide el acceso por el este. En su interior pueden observarse restos de construcciones y alineaciones de calles y casas, algunas de éstas excavadas parcialmente en la roca del monte. Es al yacimiento arqueológico que quizá pudiera corresponder al municipio romano de ASSO mencionado por el geógrafo griego Ptolomeo en el siglo II después de Cristo. Sin excavar, salvo la necrópolis ibérica.
A.5 Cerro de la Ermita (Santuario íbero-romano)
Descripción:
Al sur del complejo, delimitado por los barrancos de la Ermita y el de los Canteros, hallamos este cerro en el que se localizan -bajo las actuales estructuras de la Ermita de la Encarnación y en sus inmediaciones- dos templos romanos de orden jónico que sustituyeron en los inicios del siglo II a. C. a las frágiles edificaciones de un santuario ibérico anterior. A lo largo de tres fases contructivas sucesivas los templos son monumentalizados y agrandados.En su fase inicial constituyen hasta el momentolos templos romanos más antiguos de la Península Ibérica.
A.6 Cueva del Rey Moro (Musulmán)
Descripción:
Situada en el abrupto cantil de Villares que se desploma hacia el río, presenta un espectacular lienzo de tapial medieval que sella toda la boca de un grandioso abrigo pétreo. El interior, en origen, presentaba un piso superior hoy desaparecido. Puede interpretarse como un portazgo; es decir, el lugar donde se habían de pagar determinados derechos para poder pasar por el desfiladero que hoy conocemos como Estrecho de las Cuevas
B. Archivel
Descripción: Como han puesto de manifiesto las frecuentes intervenciones arqueológicas de los últimos años, el poblamiento en el entorno de Archivel se remonta al tercer milenio a. C., como se ha constatado en Casa Noguera. Este poblamiento inicial tiene su continuidad a lo largo de la primera mitad del segundo milenio en el Cerro de las Fuentes de Archively ya en épocas posteriores en los numerosos yacimientos en llano. Su protección esta regulada específicamente con la denominada “Normativa de protección arqueológica para el entorno del área urbana de Archivel”.
B.1 Casa Noguera (Archivel)
Descripción:
Hace unos 5.000 años, una pequeña comunidad ocupó una suave colina sita en la actual pedanía caravaqueña de Archivel y levantó una aldea con cabañas circulares de unos 7 m de diámetro.Los restos pueden ser observados temporalmente en los solares urbanos excavados con metodología arqueológica.
También aquí hallamos numerosos restos de época romana entre los que caben destacar los correspondientes a una villa agrícola y a una necrópolis o cementerio con tumbas de inhumación.
B.2 Cerro de las Fuentes
Descripción:
El poblamiento inicial calcolítico de Casa Noguera, tiene continuidad a lo largo de la primera mitad del segundo milenio en un poblado argárico que se dispone en la cumbre de este cerro, donde los indicios de presencia humana hemos de prolongarlos, con breves intervalos temporales de abandono, hasta el siglo IX d.C.
Destacan muy especialmente las ruinas de un pequeño fortín del s. I a.C. rodeado por una muralla de pequeño grosor con dos torres en el acceso; por delante de la puerta se aprecia un amplio espacio de liza cerrado por un antemuro protegido por dos grandes bastiones rectangulares
C. Villa y fortaleza medieval de Caravaca
Descripción:
Documentalmente está demostrada la existencia en el s. XI de la alquería de Al-Quarabaka, una pequeña comunidad rural agrícola y ganadera. Sin embargo muy poco conocemos de este primer nucleo y su desarrollo en los siglos posteriores. Será necesario llegar al s. XV para averiguar que el complejo defensivo bajomedieval de la villa de Caravaca se organizaba con arreglo a tres espacios bien definidos: el espacio urbano civil de aldea y los militares del albacar y castillo de la fortaleza.
C.1 La villa
Descripción:
El área urbana de la villa, de poco más de 5 Ha, estaba circundada por un muro o cerca . Embutido hoy día entre casas seguía un recorrido que actualmente viene flanqueado en su perímetro externo por la Plaza Nueva, calle Carril, calle Adanes, calle Puentecilla y Plaza del Arco; el acceso más importante, aquel que luego se conocería como la Puerta de Santa Ana, se encontraba en el arranque de la calle Cuesta del Castillo. Las recientes excavaciones de la calle Carril han permitido fechar su construcción en el segundo cuarto del s. XIII.
C.2 Fortaleza
Descripción:
La fortaleza bajo-medieval de Caravaca se organizaba en dos amplias áreas de refugio y habitación: el albacar y el castillo, cada uno con un complejo estructural defensivo y de hábitat propio.
El primero de ellos, estaba protegido en torno por barreras de piedra, una cava ataludada y un muro torreado que delimitaba un gran recinto en el que se disponían estancias residenciales, de servicio, domésticas y religiosas, lo que hacía posible en su interior un régimen de vida totalmente autónomo con respecto a la villa; en el segundo, el castillo propiamente dicho, alzado en la periferia del albacar, el esquema volvía a repetirse, y un foso, una barrera y un muro torreados, envolvían el solar que constituía la residencia del alcaide de la fortaleza y los espacios religiosos destinados al culto de la Vera Cruz, ya entonces objeto de enorme veneración.